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domingo, 12 de diciembre de 2010

Nuevos inquilinos

Por nuestro modesto habitat pasan muchos bichos, la mayoría de paso. Algunos vienen para quedarse, a esos los llamamos inquilinos. Hemos adquirido unos curiosos inquilinos, una nueve espacie de fásmido para intentar criarlos como Carausius morosus, Medauroidea extradentata o Eurycantha calcarata. Se trata de la curiosa especie, originaria de Perú, Peruphasma schultei (Conle & Hennemann, 2005).



Son todavía ninfas y les aguarda aún un largo recorrido para llegar a la fase de adulto. Sin embargo, y al igual que nos ocurriera con Eurycantha calcarata hace algo más de un año, nada más llegar, una de las ninfas se ha puesto a mudar y, aparentemente, se encuentra en una muda patológica, esto es, parece incapaz de desprenderse de la misma. La similitud con el caso de los Eurycantha nos induce a pensar que ha sido el cambio de habitat y la falta de adaptación en tan poco tiempo al mismo en un período tan delicado como resulta ser la muda de cualquier insecto, la causa de este problema.



Con mimo, hemos procedido a separar el ejemplar del resto y aislarlo en un cubículo más aislado. Le hemos rescatado de sus propias secreciones líquidas en las que parecía atrapado. Ya veremos que ocurre, aunque en el proceso parece haber perdido algunas patas (autotomía).
Confiemos en que las demás ninfas se adapten fácilmente antes de iniciar la próxima muda.

lunes, 27 de abril de 2009

Eurycantha calcarata

Con motivo de nuestra reciente visita a Asturias, hemos adoptado dos parejas de Eurycantha calcarata (Lucas, 1869) que nos ha donado Miguel Moya, el responsable de Entomologia.net y de la exposición de fásmidos que tiene lugar en Pola de Lena del 16 al 30 de abril.



Originarios de Guinea Papúa, estos ejemplares adaptados a Asturias, han emprendido un peregrinaje hasta el Sistema Central (Madrid) donde esperamos que acaben adaptándose con la misma facilidad. Aparentemente, de insectos palo tienen poco, mas bien, como diría una de mis hijas, parecen insectos tronco, por su aspecto bastante robusto... e, incluso, amenazador.



A la espera de un habitáculo más apropiado, estos ejemplares de Eurycantha calcarata serán sin duda, en próximas entradas, protagonistas de este blog.

domingo, 15 de marzo de 2009

Churro fotográfico

Todos los bichos son fascinantes. Cada uno a su manera. Captar fotográficamente esa fascinación es todo un reto que, a menudo, se convierte en una obsesión. Obsesionado con fotografiar los parasitoides de las agallas de los Quercus y tras disparar más de 50 fotografías todas fallidas, reparé en que, en mi pequeño laboratorio entomológico, una de las ninfas de insecto palo (Medauroidea extradentata) se encontraba bebiendo de una minúscula gota de agua en la pared de su habitáculo después de haberlo pulverizado. Casi como un acto reflejo disparé una sola foto pensando que no iba a salir nada, defraudado como estaba con la sesión fotográfica desastrosa de los parasitoides.
Me había olvidado del tema hasta que he descargado las fotos de la cámara. Me he quedado sorprendido, es lo que llamo un churro fotográfico.



Hemos hecho referencia con anterioridad a la fotografía de artrópodos y a lo complicado que suele resultar obtener una buena foto. Es por eso por lo que, a veces, conseguir un churro nos provoca una gran satisfacción.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Bichos Olímpicos

Con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos que se están celebrando en Beijing, se nos ocurrió esta entrada para hacer referencia a algunos récord que ostenta el mundo animal, en especial los insectos. Documentándonos, hemos dado con un estupendo Blog en el cual ya hace referencia a curiosas e interesantes mejores marcas de estos animalillos. Se trata de La Biología Estupenda.
De las muchas e interesantes referencias que se citan en la entrada mencionada, algunas de las cuales las concíamos, me ha llamado la atención: El insecto de vuelo más rápido es la langosta Schistocerca gregaria, con 33 kilómetros por hora, seguida de la polilla del maíz Helicovespa zea, con 28 kilómetros por hora; no por los tiempos en sí mismos, sino porque haya gente que se dedique a registrarlos. Por cierto, no se hace referencia a la velocidad del viento, ni si este era a favor o en contra.
El que está unánimemente considerado como el insecto más grande del mundo es un fásmido originario de Malasia, Pharnacia serratipes. Buscando alguna imagen para ilustrarlo, he encontrado esta otra referencia a plusmarcas de otros bichos, no necesariamente insectos, sobre los más grandes en cada "especielidad": Foro Reptiles.

domingo, 27 de julio de 2008

Mundo cruel

Un error de cálculo unido a las altas temperaturas registradas en la última semana ha propiciado que el alimento destinado a los insectos palo Medauroidea extradentata resultase insuficiente. La consecuencia de ello ha sido un caso de canibalismo incompleto. Uno de los ejemplares de Medauroidea extradentata, el más pequeño, fue encontrado con el par de patas delanteras amputado y presumiblemente devoradas por sus congéneres.



El hecho no es excepcional en sí mismo. En circunstancias adversas de escasez de alimento, los insectos palo recurren a la práctica del canibalismo. Pero, además, esta especie, Medauroidea extradentata, es proclive a la autotomía o autoamputación; esto es, la mutilación espontánea que efectúan sobre sí mismos algunos animales para escapar a sus enemigos: un claro ejemplo es el del rabo de las lagartijas.
Revisando mi fichero fotográfico, he encontrado una foto de una Medauroidea extradentata que se desprendió de una pata porque seguramente se sintiera amenazada durante un proceso de manipulación.



El mundo animal es, con gran frecuencia, cruel y despiadado; casi tanto como el nuestro, el de los seres humanos.

domingo, 22 de junio de 2008

Partenogénesis: cuando no hacen falta los machos

Si bien existe consenso acerca de que la reproducción primigenia fue asexual, lo cierto es que fue la reproducción sexual la que se extendió, generalizó y acabó por convertirse en la norma específica para la inmensa mayoría de las especies, tanto de animales como plantas, prácticamente desde un principio de la evolución.
La reproducción sexual, por medio de la cual machos y hembras se cruzan para la transmisión de los caracteres diferenciales (genes) a la descendencia, implica la existencia de una contínua variación genética. Por el contrario, en la reproducción asexual, se formarían nuevos individuos a partir de sucesivas divisiones mitóticas de la célula sexual femenina sin la participación de un gameto masculino; es lo que se denomina partenogénesis, literalmente, reproducción virginal. El resultado de este tipo de reproducción son clones exactamente iguales al progenitor desde un punto de vista genético.
La partenogénesis se encuentra extendida entre muchas especies de Fásmidos o insectos palo. Parece tratarse de una regresión hacia la reproducción asexual. De hecho, hay especies en las cuales la reproducción es sexual pudiendo generar nuevos individuos por partenogénesis en el caso de ausencia de machos. Un ejemplo típico de reproducción asexual es la del insecto palo Carausius morosus. Esta especie se ha convertido en la referencia para el estudio de la partenogénesis en el laboratorio.



En nuestro caso, nos encontramos ya por la tercera generación de clones de Carausius morosus como el de la foto. La reproducción asexual garantiza la supervivencia de la especie de manera indefinida sin necesidad de macho, pero, a diferencia de la reproducción sexual y desde un punto de vista evolutivo, este tipo de reproducción no permite la variabilidad y la diversidad para la lucha por la adaptación al entorno. El único mecanismo posible de variación para este tipo de reproducción es la mutación.

domingo, 3 de febrero de 2008

Camuflaje perfecto

Para la mayoría de los seres vivos vulnerables, la capacidad de pasar desapercibido ante potenciales depredadores es vital para la supervivencia. Para ello, muchos animales adquieren formas y/o colores que les permiten camuflarse con el entorno. Uno de los ejemplos más curiosos de camuflaje es el del camaleón, cuyo cambio de color de la piel resulta muy llamativo. Este que podemos ver aquí es un Chamaeleo calyptratus, o Camaleón del Yemen, fotografiado en el Zoo de Madrid.



En cambio, en esta otra foto, no hay ningún camaleón; pero se trata también de una forma de camuflaje. La foto ha sido retocada un poquito para facilitaros la tarea.



Dos ejemplares de Carausius morosus adultos hacen honor al término general de insecto palo que suele dárseles a los fámidos.