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domingo, 27 de febrero de 2011

La primavera que viene

Falta algo menos de un mes para la entrada oficial de la primavera, pero el buen tiempo que nos está acompañando últimamente está propiciando el que muchos de los diminutos bichos se estén despertando del letargo invernal. Pyrrhocoris apterus, el chinche de la malva arbórea, vulgarmente denominado zapatero, está demostrando una frenética actividad sexual.



Los adultos sexualmente maduros han invernado en este estadio para iniciar el ciclo con la llegada del buen tiempo. En observaciones realizadas en el pasado, pudimos comprobar que los apareamientos en esta especie son frecuentes y de larga duración.
La intensa coloración roja y negra de este hemíptero heteróptero, que semeja una máscara africana, resulta inconfundible.



Debajo de las piedras, algunas larvas de coleópteros apresuran su metamorfosis para alcanzar la fase de pupa.





Comparten hábitat con otros artrópodos como miriápodos, crustáceos terrestres (cochinillas), e incluso moluscos como las babosas.







Pero si algo nos indica que la llegada del buen tiempo es un hecho, independientemente de alguna que otra helada ocasional, es la frenética actividad en el hormiguero de la hormiga de los bosques, Formica rufa. La necesidad de comida para alimentar las larvas que habrán nacido en el interior del hormiguero durante el invierno, obliga a esta especie a intensas batidas de caza por las inmediaciones.



Es un hecho. La primavera está a la vuelta de la esquina y nos deparará, como todos los años, fascinantes espectáculos de la vida misma que os iremos contando.

lunes, 15 de octubre de 2007

Limacos

Acostumbrado a la presencia de las pequeñas babosas grises, nunca había tenido ocasión de contemplar a las enormes babosas que abundan por la cornisa cantábrica y que reciben el nombre de limacos. Estas Stylommatophora, moluscos gaterópodos sin caparazón, terrestres, suelen provocar asco, a diferencia de sus parientes los caracoles, los cuales también producen baba pero que son mejor acogidos, principalmente por los niños.



Estos dos ejemplares eran realmente grandes.



Y fueron sorprendidos a primera hora de la mañana antes de retirarse tras su deambulación nocturna para alimentarse.