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viernes, 4 de octubre de 2013

Juvenil de ciempiés casero

El ciempiés casero (Scutigera coleoptrata) ha sido protagonista en alguna que otra ocasión en este blog. De tamaño considerable cuando son adultos, nos hemos topado con un pequeño juvenil al que hemos sometido a una sesión fotográfica.


Este importante depredador de otros artrópodos domésticos, desarrolla el número de patas en función de su crecimiento. Cuando salen del huevo presentan cuatro pares de patas, desarrollando un par más en la primera muda. A partir de ahí, desarrollarán dos pares de patas más en cada nueva muda de acuerdo a la siguiente serie:

4, 5, 7, 9, 11, 13 y 15

Así, en la sexta muda será cuando tenga el definitivo número de 15 pares de patas, necesitando tres mudas más para convertirse en el Chilopoda adulto de aspecto tan llamativo.


El número de patas de este ejemplar no llega a estar definitivamente claro según contemos por un lado o por el otro. De un lado nos salen 11 pares y del otro 13. La explicación de esa aparente cojera puede estar en la relativa facilidad con la que esta especie puede perder alguna pata cuando se siente amenazado por otro depredador, fenómeno denominado autotomía y que es bastante característico de muchos insectos u otros artrópodos. En cualquier caso, y para un ejemplar en su 5ª muda, próximo a su número definitivo de patas aunque le falte un tiempo para ser un adulto, resulta llamativo el tamaño tan pequeño de este juvenil.


Para que os podáis hacer una idea, hemos conseguido fotografiarlo junto a una moneda de 2 céntimos de euro. Los adultos que previamente habíamos fotografiado, superaban, en tamaño, el de una moneda de 2 euros.

viernes, 19 de junio de 2009

Ciempiés, ¿Haplophilus subterraneus?

Rápido y escurridizo, apenas tuvimos tiempo de disparar unas cuantas fotos antes de que desapareciera en el suelo como si se tratase de un lombriz de tierra. Este ciempiés, artrópodo miriápodo, pertenece a la clase Chilopoda, distinguiéndose de los Diplopoda (milpiés), en que sólo tienen un par de patas por cada segmento o metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero.



Hasta ahora, protagonista en este blog había sido el ciempiés casero (Scutigera coleoptrata) o el miriápodo canario (Dolichoiulus canariensis). Como carecemos de las claves para identificar el ejemplar de la foto, no podemos establecer con precisión si se trata de Haplophilus subterraneus u otra especie parecida.



Una buena pista es el número de patas, 77 a 83 pares para Haplophilus subterraneus, mientras que otro ciempiés muy común, Necrophloeophagus longicornis, tiene de 49 a 57.
No obstante, el ejemplar de la foto desapareció bajo tierra con gran rapidez antes de poder contarle las patas.


sábado, 5 de julio de 2008

Bichos que repiten

Algunos artrópodos repiten presencia, tanto en casa como en este Blog, merodeando por los rincones. Tal es el caso del ciempiés casero (Scutigera coleoptrata)



o el solífugo Gluvia dorsalis, fiel a su cita veraniega todos los años.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Miriápodo canario

Un viaje fugaz a Tenerife por motivos distintos a mi afición por los Artrópodos, me ha permitido observar este ejemplar de Miriápodo un tanto perjudicado por no haber podido esquivar el paso de algún despistado.
Se trata de un diplópodo (milpiés), que a diferencia de los ciempiés (quilópodos), tienen dos pares de patas por metámero. La especie más característica de Canarias es un endemismo denominado Dolichoiulus canariensis, pero no tengo medios de comprobar que el ejemplar de la foto es un integrante de dicha especie.

domingo, 19 de agosto de 2007

El ciempiés casero

El ciempiés casero Scutigera coleoptrata es un miriápodo de la clase Chilopoda, esto es se distinguen de los milpiés (Diplopoda) en que sólo tienen un par de patas por cada segmento o metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero. Este que hemos fotografiado es un adulto ya que el número de patas va aumentando durante sus estadíos larvales hasta alcanzar el número de 15 patas. En este enlace podemos encontrar una descripción de esta especie así como alguno de sus hábitos.



Este otro, pertenece a mi archivo fotográfico y fue observado el año pasado en Atienza (Guadalajara).



Resulta ser un depredador importante de otras especies de insectos domésticos. El ejemplar de arriba, ha dado buena cuenta de cuantos Pececillos de plata, género Lepisma, le hemos suministrado.