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miércoles, 27 de julio de 2016

Visitantes inesperados

La adquisición de una planta de ruda para la terraza de casa nos ha deparado una interesante sorpresa a la vuelta de las vacaciones. Aunque la finalidad de la planta fuese esa, sinceramente, no esperábamos que ocurriese. La presencia de unas pequeñas oruguitas de la mariposa Papilio machaon nos alegraron enormemente. Mientras completan su ya avanzado ciclo vital, que publicaremos en Mundo de Insectos, otro visitante inesperado nos ha permitido una buena sesión fotográfica. Se trata de una pequeña araña a la que ya hemos hecho referencia anteriormente: probablemente Misumena vatia.


Su presencia entre nosotros duró menos de lo esperado, presumiblemente, porque debió percatarse que la ruda no era un buen territorio para cazar incautos insectos que acuden a las ya marchitas flores de la planta.


Una característica de esta araña cangrejo (familia Thomisidae) es la capacidad de cambiar de color del blanco al amarillo y viceversa, para conseguir un mejor mimetismo con las flores de la planta en la que se ubique, si bien para ello tarda unos días en hacerlo.


El breve espacio de tiempo con nosotros no nos permitió poder ilustrar este interesante ejemplo de homocromía. Una curiosidad, el cambio de color del blanco al amarillo tarda más días que a la inversa.

sábado, 26 de octubre de 2013

Homenaje a ruda

Aunque los protagonistas de este blog sean los bichos, la referencia ocasional a alguna que otra planta ofrece la oportunidad a estas de convertirse en secundarios de relevancia. Es el caso de ruda (Ruta graveolens) y el sinnúmero de observaciones que nos viene ofreciendo desde hace unos años. Mi mujer adquirió dos plantas porque alguien le dijo que era un repelente de insectos. Todo empezó cuando aparecieron unas llamativas oruguitas en su ruda que resultaron ser larvas de la hermosa mariposa Papilio machaon, protagonista de alguna que otra entrada en este blog y en Mundo de Insectos.


Observando el ciclo de estas mariposas sobre una de sus plantas nutricias, la ruda, fuimos testigos de otro ciclo biológico de un díptero de la familia Tephritidae, con nuestras habituales dudas, y cuya entrada titulábamos asomando la gaita.


El repelente de insectos pasó a convertirse en atrayente de otros bichos interesados en la depredación de algunos de los visitantes, tanto fijos como ocasionales.
Misumena vatiaSynaema globossum, arañas cangrejo de la familia Thomisidae, nos ofrecieron espectáculos interesantes sobre la caza al acecho entre las flores.



Moscas y moscardones, avispas...



Sceliprhon, Ammophila sabulosa y muchos otros bichos han visitado la ruda de mi mujer. Durante este verano: Empusa pennata que se quedó a vivir en la ruda y a deleitarnos con su puesta y la posterior aparición de las pequeñas ninfas de este curioso mántido.


Ahora que el otoño va avanzando y van escaseando insectos y arácnidos, con la lluvia han aparecido nuevos inquilinos en la ruda que no son del agrado de mi mujer: los caracoles.


Pero de lo que no cabe duda, por todo lo aquí expuesto, es que esta planta se merecía un pequeño homenaje por todo el protagonismo que ha tenido durante estos años que lleva con nosotros.

martes, 3 de julio de 2012

Misumena vatia

Seguimos con arañas. La ruda preparada para las mariposas macaón no para de desvelarnos nuevas e interesantes sorpresas. Si en la entrada anterior era Synaema globossum, una araña cangrejo, oculta entre las flores al acecho de cualquier incauto insecto, en esta ocasión se trata de otra araña cangrejo (familia Thomisidae) de costumbres similares pero de diferente color.


De color blanco, Misumena vatia (con nuestra habitual prudencia taxonómica) puede cambiar de color a voluntad dependiendo de las flores de su hábitat para un mejor mimetismo. Así puede presentar un color blanco o amarillo para un mejor camuflaje. El cambio de color del blanco al amarillo es más lento (entre 10 y 25 días) que a la inversa (unos 6 días) y se debe a la secreción de una serie de pigmentos que han podido ser identificados.
El ejemplar de la foto está siendo sometido a un estrecho marcaje para tratar de documentar este curioso fenómeno ya que las flores de ruda son amarillas.