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lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Premoniciones?

No creemos en las premoniciones; preferimos llamarlas curiosas coincidencias, como a la que hacíamos referencia en esa entrada. Ayer, durante una comida familiar, salió a relucir un episodio de este verano cuando nuestro gato, Matute, se presentó dentro de casa con un murciélago que acababa de capturar. Este tipo de bicho no es para nada del agrado de mi mujer. Liberarle de las fauces del gato fue mucho más fácil que conseguir que atinara con la puerta de salida de la casa. El caso es que hoy, como si la conversación de ayer fuese premonitoria, nos hemos encontrado un murciélago posado en la pared de una casa cercana a la nuestra.



Hemos tenido tiempo de coger la cámara y un pequeño habitáculo para tenerle en observación todo el día de hoy. Esta noche será liberado. Os recordamos que los murciélagos son una especie protegida. Una sesión de fotos nos ha permitido observar algunos detalles de la fisonomía de su rostro.



Seguimos prefiriendo hablar de curiosas coincidencias que de premoniciones.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Primeros muciélagos

Hoy hemos visto el primer murciélago sobrevolando los alrededores de nuestra casa al atardecer. Parece que empiezan a despertar de su estado de hibernación, lo que indica dos cosas: que está haciendo buen tiempo; y que debe empezar a haber insectos aunque aún no los veamos.
La hibernación de los murciélagos es muy curiosa. Leemos en Wikipedia: entran en estado de hibernación con más rapidez y facilidad que cualquier otro mamífero; los murciélagos se suelen conservar vivos en los laboratorios en el interior de frigoríficos. En cuanto es colocado en uno, el murciélago hace descender la temperatura de su cuerpo y entra en estado latente. Los latidos de su corazón disminuyen de 180 a 3 por minuto y sus movimientos respiratorios pasan de 8 por segundo en actividad a 8 por minuto en reposo .
De vez en cuando, en nuestra casa, se nos cuela alguno de estos curiosos bichejos, el murciélago común o Pipistrellus pipistrellus, dotado de afilados colmillos como el de la foto.



Lo que hace recomendable el uso de guantes para su manipulación e invitación amable para que abandone la casa, más que nada porque, aunque protegidos por la ley, nuestro gato no entiende de leyes y es un artista en la caza del murciélago.



En alguna ocasión hemos llegado tarde, al menos, más tarde que las hormigas que se han dedicado a rematar la faena iniciada por nuestro gato.

domingo, 14 de diciembre de 2008

40 gramos

Nikita, el hámster de mi hija pequeña, pesa 40 gramos. Es todavía joven y, probablemente, alcanzará un mayor tamaño y un mayor peso. Pero mi hija pequeña tenía verdadero interés en utilizar la báscula de cocina para pesarle, y ha acabado haciéndolo: 40 gramos de vida inquieta, de no parar, de no estarse quieto un momento. Al resto de la familia, Nikita nos da mucha envidia: se echa su sueñecito cuando los demás tenemos cosas que hacer; y se activa cuando los demás tenemos que dormir. Tiene el turno cambiado.



Pero ahí está, como están también Matute, el gato, excesivamente interesado en Nikita, o Pluto, el perro, muy poco interesado en los 40 gramos de Nikita y Matute.