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viernes, 19 de junio de 2009

Ciempiés, ¿Haplophilus subterraneus?

Rápido y escurridizo, apenas tuvimos tiempo de disparar unas cuantas fotos antes de que desapareciera en el suelo como si se tratase de un lombriz de tierra. Este ciempiés, artrópodo miriápodo, pertenece a la clase Chilopoda, distinguiéndose de los Diplopoda (milpiés), en que sólo tienen un par de patas por cada segmento o metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero.



Hasta ahora, protagonista en este blog había sido el ciempiés casero (Scutigera coleoptrata) o el miriápodo canario (Dolichoiulus canariensis). Como carecemos de las claves para identificar el ejemplar de la foto, no podemos establecer con precisión si se trata de Haplophilus subterraneus u otra especie parecida.



Una buena pista es el número de patas, 77 a 83 pares para Haplophilus subterraneus, mientras que otro ciempiés muy común, Necrophloeophagus longicornis, tiene de 49 a 57.
No obstante, el ejemplar de la foto desapareció bajo tierra con gran rapidez antes de poder contarle las patas.


viernes, 30 de noviembre de 2007

Miriápodo canario

Un viaje fugaz a Tenerife por motivos distintos a mi afición por los Artrópodos, me ha permitido observar este ejemplar de Miriápodo un tanto perjudicado por no haber podido esquivar el paso de algún despistado.
Se trata de un diplópodo (milpiés), que a diferencia de los ciempiés (quilópodos), tienen dos pares de patas por metámero. La especie más característica de Canarias es un endemismo denominado Dolichoiulus canariensis, pero no tengo medios de comprobar que el ejemplar de la foto es un integrante de dicha especie.

domingo, 19 de agosto de 2007

El ciempiés casero

El ciempiés casero Scutigera coleoptrata es un miriápodo de la clase Chilopoda, esto es se distinguen de los milpiés (Diplopoda) en que sólo tienen un par de patas por cada segmento o metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero. Este que hemos fotografiado es un adulto ya que el número de patas va aumentando durante sus estadíos larvales hasta alcanzar el número de 15 patas. En este enlace podemos encontrar una descripción de esta especie así como alguno de sus hábitos.



Este otro, pertenece a mi archivo fotográfico y fue observado el año pasado en Atienza (Guadalajara).



Resulta ser un depredador importante de otras especies de insectos domésticos. El ejemplar de arriba, ha dado buena cuenta de cuantos Pececillos de plata, género Lepisma, le hemos suministrado.