Este pájaro apaga su sed bebiendo de una fuente próxima a la Plaza de San Marcos, en Venecia, plaza que se encuentra plagada de molestas aunque inofensivas palomas.
Más majestuosas, las gaviotas nos anuncian que nos encontramos en una ciudad marítima, aunque en muchas ocasiones han cambiado su dieta mediterránea por los restos de comida rápida abandonados de cualquier manera por los turistas.
Algo parecido ocurre pero en los pueblos castellanos con las cigüeñas, lo que ha provocado un cambio en sus hábitos migratorios.
Llamativo resulta que estos urbanitas, a su vez, induzcan cambios en nuestros usos, hábitos y costumbres, como este ejemplo de señal de tráfico inexistente cuando nos sacamos el carnet de conducir.
Difíciles de fotografiar, que no de ver, podemos encontrar ardillas en algunos pueblos de la Sierra Norte de Madrid e incluso en el Parque del Retiro, donde se introdujeron a partir de 1986.
Este ejemplar de la foto no es un habitante del Parque del Retiro; la foto está tomada en el Campo Grande de Valladolid hace ya unos años.