Mostrando entradas con la etiqueta Coleoptera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coleoptera. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2009

Luces en la noche

Una cosa nos suele llevar a otra. Una excursión nocturna a la búsqueda de una especie que se nos resiste nos permitió comprobar que esas lucecitas, antaño habituales pero hoy casi inexistentes, todavía pueden encontrarse por estos lares.



Las luciérnagas (Lampyris noctiluca) son coleópteros de la familia Lampyridae, cuyas hembras, ápteras, emiten una luz verdosa en su parte posterior del abdomen por la noche. Es una señal lumínica para atraer al macho. El aspecto de estas luciérnagas semeja una larva, pero se trata de adultos capacitados para la procreación.



Hemos leído que su presencia, cada vez menos habitual, puede deberse a la contaminación lumínica existente que despistaría al macho. Vamos a intentar llevar a cabo un experimento para atraer machos que puedan fecundar a las luciérnagas. Os iremos contando.

lunes, 13 de octubre de 2008

El hombre puso nombre a los animales

Como dice la canción de Bob Dylan, el hombre puso nombre a los animales, ya desde el principio. Tratar de entender y comprender el mundo que nos rodea es algo innato en el ser humano. Pero para ello hay que nombrar y definir las cosas que se encuentran a nuestro alrededor, incluídos los animales.
Desde un principio, así, el hombre se dedicó a poner nombre a los animales; en algunos casos, nombres curiosos, como por ejemplo (siempre me ha llamado la atención) ornitorrinco. Pero el problema que surgió es que, por ejemplo, mientras unos llamaban mamboretá a un tipo de mántido, otros le llamaban tatadios y otros santateresa. Así las cosas, resultaba difícil entenderse si cada uno ponía el nombre que le parecía a cada animal, máxime si se tiene en cuenta el gran número de especies animales existentes. Sólo de insectos, a nivel mundial, hay 1.036.815 especies conocidas (Fuente: Comunidad Virtual de Entomología). Había que poner un poco de órden y eso fue lo que hizo Linneo en el Siglo XVIII con su nomenclatura binomial y su sistema de clasificación de los seres vivientes.
Actualmente, las categorías taxonómicas establecidas son siete: Reino, Filo (o División en Botánica), Clase, Orden, Familia, Género y Especie. Para no liarlo no haremos mención a las sub-categorías (ejemplo: Subclase o subfamilia) o super-categorías (Superclase o superfamilia). De este modo, mamboretá, tatadios o santateresa, resultan ser nombres vernáculos de Mantis religiosa (Linnaeus, 1758).



Y su taxonomía sería:
Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Mantodea
Familia: Mantidae
Género: Mantis
Especie: M. religiosa
Nombre binomial: Mantis religiosa

Otro ejemplo: Coccinella septempunctata (Linnaeus, 1758), vulgarmente llamada mariquita



Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Familia: Coccinellidae
Género: Coccinella
Especie: C. septempunctata
Nombre binomial: Coccinella septempunctata

Y así hasta las 1.036.815 especies conocidas. ¡Qué agobio!