A mi mujer no le gusta nada que le toquen sus plantas. Desde que se dio cuenta que las plantas, a diferencia de las de plástico, precisan unos cuidados mínimos, no para de prodigarlas toda clase de mimos. Cualquier bicho que ose atentar contra alguna de sus plantas tiene los minutos contados. Hoy ha hecho una importante observación, su
ruda (
Ruta graveolens) que plantó en la jardinera para que sirviera para ahuyentar insectos, ha aparecido colonizada por una serie de orugas.

Solo la belleza de estas orugas de
Papilio machaon, o un primo muy cercano, ha hecho que permita o tolere su presencia, aun a consta de devorar su
ruda.

Hemos procedido a proteger la planta para evitar que estas orugas sean susceptibles de ser depredadas por pajaritos o por avispas excavadoras o cualquier otro depredador. La transformación en crisálida y la eclosión del imago nos permitirá confirmar si se trata exactamente de
Papilio machaon ya que tenemos algunas dudas.